En Egipto se llamaban las bibliotecas el tesoro de los remedios del alma. En efecto, curábase en ellas de la ignorancia, la más peligrosa de las enfermedades y el origen de todas las demás.
Es fundamental como fotógrafa transmitir por medio de las imágenes la belleza implícita que se encuentra en la naturaleza ya sea urbana o natural, hacer que las obras hablen por si solas y descubrir todo un mundo maravilloso que nos rodea, ya sea el jardín de la casa o al otro lado del mundo, ya que, provocar emociones en las personas al mirar a través de una fotografía, es emocionar al mundo.
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